2011 (IX)

Las propiedades de la Iglesia

Bruselas se topa con las ventajas fiscales de la Iglesia

Las ventajas de ser peregrino

Aguirre cede colegios públicos para la visita del Papa

Madrid da a los centros de salud instrucciones para que no cobren a los peregrinos

“… la Comuna tomó medidas inmediatamente para destruir la fuerza espiritual de represión, el poder de los curas, decretando la separación de la Iglesia del Estado y la expropiación de todas las iglesias como corporaciones poseedoras. Los curas fueron devueltos al retiro de la vida privada, a vivir de las limosnas de sus fieles, como sus antecesores, los apóstoles.”

K. Marx, Manifiesto del Consejo General de la Asociación Internacional de los Trabajadores, sobre la Guerra Civil en Francia en 1871

Anuncios

2011 (V)

La delegada de un gobierno que ganó las elecciones como socialdemócrata y que ya no representa ni a sus propios militantes, rechaza los tres recorridos propuestos para una manifestación en protesta por la visita del Papa durante esas jornadas mundiales de la juventud, que en el caso de que conociésemos vida extraterrestre, y aunque ésta fuese atea, se llamarían jornadas galácticas de la juventud. Es la misma delegada del mismo gobierno que hace solo unos días rechazaba también la circulación libre en Sol, cerrando la plaza durante 72 horas con la excusa de frenar unas acampadas que no existían desde mediados de junio, y persiguiendo además a aquellos que se atrevieron a levantar la voz ante tal exceso de autoritarismo. Esta delegada, este gobierno, proponen como recorrido alternativo el barrio de Lavapiés, barrio que ha sido constantemente centro de redadas policiales racistas durante los últimos años, denunciadas por vecinos, la ONU, Amnistía Internacional y más. Y lo hace con la certeza de que los turistas de la fé no pisarán esas calles y no se enterarán de nada (ellos ya están llamados por Dios a visitar El Corte Inglés y a los demás miembros de Apreca, sí, los que reclamaban el uso de la fuerza contra sus desiguales). Lo han leído bien: todo muy cristiano, todo muy socialdemócrata. Ni una pizca de verdad en sus calles, en las que no son de todos. Y aunque pueda parecer pesimista todo lo escrito, les aseguro que estamos justamente en lo contrario.