2012 (XII)

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La dimisión de la presidenta de la comunidad de Madrid acapara portadas de periódicos escritos y digitales, informativos, debates ideologizados…,como si la política española no fuera a ser lo mismo sin ella. Efectivamente, no lo será. Y no porque “la España liberal pierda su referente” como dice el titular de El Mundo, sino porque la propaganda política queda huérfana de una de sus grandes maestras. De esa maestría deriva la conexión entre Aguirre y liberalismo, la que que tanta nostalgia produce en los medios que también se autodefinen como liberales. Entendemos propaganda política como manipulación de masas, y el liberalismo de Aguirre no es otra cosa que eso.

La democracia representativa, la división de poderes, el derecho a la propiedad privada, la igualdad ante la ley, no tiene nada que ver con la globalización de la economía, la desregulación de los mercados, la no intervención del estado y el anti-keynesianismo. Lo primero, el liberalismo, es un sistema constitucional mayoritario. Lo segundo, un modelo económico dentro de las democracias liberales: neo-liberalismo.¿Estaban en peligro los conceptos liberales cuando ella enarbolaba esa falsa bandera? Claramente no. El sistema liberal convierte a todos los partidos que lo aceptan y participan en él en partidos liberales sin excepción, ya sea PSOE, PP, o cualquier otro. A estas alturas los partidos que se dicen liberales, sean de donde sean, deberían llamarse partidos neo-liberales. Pero ha sido tal la voracidad de este modelo, que ha acabado por anular la historia del sistema. La falacia de llamarse liberal cuando lo que en realidad se siente (lo que en realidad se practica) es el neo-liberalismo, es por lo que Esperanza Aguirre debería pasar a la historia. Desgraciadamente en un país como el nuestro no será así. Y es que el hecho de que el PP sea conservador y se crea ‘liberal’ al mismo tiempo cuando en la mayoría de democracias estas dos ideologías están representadas en diferentes partidos, les permite a políticos como Aguirre presumir de su ‘liberalismo’ (neo-liberalismo) mientras públicamente dice emocionarse cuando le besa la mano al Papa. Un defecto de fábrica española.

Y es que, amigos y amigas, en una España en la que la mayoría de los que votaron la constitución no se leyeron ni una sola línea de ella, donde socialdemocracia y socialismo es lo mismo, donde conservadurismo y neo-liberalismo van juntos de la mano, donde la constitución de 1812 es liberal y no conservadora (de esos barros estos lodos), y donde los partidos políticos ganan elecciones sin programa electoral, no nos merecemos sólo una Esperanza Aguirre. Nos merecemos miles.

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2012 (XI)

La coincidencia en el tiempo del fracaso electoral de PSOE y PASOK nos ha invitado a intuir que los socialdemócratas españoles seguirán el mismo camino que sus compañeros griegos, esto es, a verse arrinconados en su centro izquierda liberal por una fuerza de izquierdas más crítica con el poder financiero y la crisis del capitalismo: el partido Syriza en Grecia,¿Izquierda Unida en España? Los sondeos reflejan el estancamiento del PSOE, que no crece en intención de voto a pesar del hundimiento del PP, mientras que IU sigue creciendo.

Nos dejamos llevar por las supuestas diferencias de los diversos partidos (socialdemócratas, conservadores, liberales…), cuando en realidad las citas electorales europeas vienen demostrando que el castigo que realizan los votantes no es a una ideología pro-capitalista concreta (a la de izquierdas o a la de derechas), sino al partido que gobierna en el momento del cataclismo. En los países más castigados por la crisis, los principales partidos conservadores y socialdemócratas apenas se han diferenciado en sus propuestas económicas ni en la defensa al sistema actual una vez impuesto el rescate total: la llegada al poder de unos y la vuelta a la oposición de otros no se ha debido a un enfrentamiento ideológico, sino al agotamiento del contrario. Partiendo de la premisa de que PP y PSOE son en esta situación crítica parte de un mismo bloque, como en Grecia lo es el PASOK y ND, contrastemos el camino al rescate de los dos países (increíblemente similar) para desmentir las equivalencias que a priori llegamos a suponer:

a) Comienzo y desarrollo de la crisis:

Grecia: gobierna ND, y el principal partido de la oposición, el PASOK, gana las siguientes elecciones con mayoría abslouta y con más de 10 puntos de diferencia (Octubre de 2009).

España: gobierna PSOE, y el principal partido de la oposición, el PP, gana con mayoría absoluta y con más de 10 puntos de diferencia (Noviembre de 2011).

b) Nuevo gobierno

Grecia: el PASOK tiene que manejar un déficit mayor del esperado y para ello toma medidas impopulares (entre ellas, subida del IVA  al 21%) que provocan la huelga general solo cuatro meses después de la cita electoral (Febrero de 2010).

España: el PP tiene que manejar un déficit mayor del acordado y toma las medidas impopulares que todos conocemos (subida del IVA  al 21%…), tras la huelga general cuatro meses después de las elecciones (Marzo 2012).

c) El ‘primer rescate’

Grecia: siete meses después de las elecciones (Mayo 2010), el gobierno firma las condiciones del primer rescate.

España: siete meses después de las elecciones (Junio 2012), el gobierno firma las condiciones del primer rescate.

d) La prima de riesgo

Grecia: a pesar de los recortes, la prima de riesgo supera los 600 puntos, ocho meses después de las elecciones (Junio de 2010).

España: a pesar de los recortes, la prima de riesgo supera los 600 puntos, ocho meses después de las elecciones (Julio de 2012).

Hasta aquí llegamos nosotros, aunque ya sabemos a donde han llegado los griegos.

Las coincidencias superan a los partidos mayoritarios que gobiernan sea cual sea su signo político: como hemos comprobado, el PP sería el equivalente al PASOK en España, y el PSOE a ND, a tenor del papel que han tenido que desempeñar en contextos similares. Si siguiéramos el mismo camino que Grecia, el partido que gobernaba cuando estalló la crisis volvería al gobierno (ND=PSOE), no por un aumento de votos, sino por el hundimiento electoral del que ha tenido que realizar los recortes más duros como condición del rescate (PASOK=PP). Siguiendo con las equivalencias podemos aventurarnos a decir que es el PP el que más opciones tiene de un descalabro electoral de gran magnitud (al 13% llegó el PASOK en su país). Llegados hasta aquí, toca preguntarse cuál será el partido que aglutine a los votantes del PP: si los votos del gobierno del PASOK se fueron a Syriza en busca de una verdadera apuesta de izquierdas que se opusiese a los recortes,¿cuál será la apuesta de los votantes de derechas del PP aquí en España?

En Grecia el PASOK ha dejado de ser la opción mayoritaria de izquierdas y sus antiguos votantes descontentos han optado por la coalición de Alexis Tsipras. Pero es de suponer que aquí en España la mayoría de votantes que abandonarían al gobierno de Rajoy y compañía no se inclinarían por IU (que es el partido al que tendemos a comparar con Syriza) por motivos ideológicos evidentes. Deberíamos buscar entonces una Syriza derecha a la española u otra formación atractiva para los votantes del PP que no sea abiertamente izquierdista. Como a todos, la primera opción que nos viene a la mente es UPyD, que es junto a IU el grupo minoritario con más apoyo electoral y el más crítico con las decisiones de los partidos que han formado gobierno. Por el momento cuesta imaginarse a UPyD por encima del 10% en intención de voto (como sí lo está ya IU), pero también es cierto que aún no ha llegado a España el ‘rescate total’, el que nos obligaría a sufrir las brutales medidas que tienen condenada a la población griega y que hundiría al gobierno del PP, como en Grecia hundió al del PASOK.

No todos los componentes de los escenarios españoles y griegos son exactos, ni sabemos si existirá un punto de inflexión que rompa la correlación imparable entre ambos países. Está por ver si el PSOE se sigue manteniendo en el mismo resultado que cosechó en noviembre de 2011: un escenario que si bien supone un gran fracaso en un momento bipartidista, puede llegar a ser suficiente para ganar unas elecciones cuando la otra fuerza mayoritaria cae aún más rompiendo dicho marco bipartidista (ND ganó las elecciones con un 29% de los votos, que es el resultado que ahora mismo obtendría el PSOE según los sondeos). También habría que esperar que UPyD u otro partido minoritario centrista fuese capaz de captar a los votantes más fieles del PP, que en estos momentos pre-rescate total sigue estando en torno al 35% de los votos.

Esta comparativa nos sirve para no caer en el error de creer que el PSOE es el PASOK, e IU nuestra Syriza, impidiendo falsas expectativas. Por otra parte, la conclusión que podemos sacar de la experiencia griega es que la inseguridad económica se ve reflejada electoralmente en dos direcciones distintas:

1- Se desdibuja el post-materialismo que ha sustentado el bipartidismo, y parte de los ciudadanos busca opciones políticas diferenciadas del bloque pro-capitalista, al que acusa de la situación actual.

2- Otra parte de ciudadanos continúa apostando por la alternancia bipartidista, en una mezcla de partidismo y temor a un futuro peor, éste último alimentado por las amenazas de las instituciones financieras que no desean romper con el estatus de las últimas décadas.

El análisis ha sido realizado demostrando que el presente de España va unido al pasado reciente de Grecia, y que a partir de ahí podemos intuir nuestro futuro. Aunque es precisamente este conocimiento el que puede evitar que sigamos el mismo destino.

2012 (VIII)

El Congreso, representante de la soberanía nacional del pueblo español, aprueba con los votos de la mayoría absoluta del partido en el gobierno un duro plan de ajuste para salvarnos de la quiebra.

¿…representante de la soberanía del pueblo?

¿Plan de ajuste para salvarnos de la quiebra?

He aquí la soberanía y el “plan de ajuste”:

2012 (VII)

Votar cada x tiempo basándose en programas electorales que son papel mojado, que se sustentan en constituciones revisables por unas instituciones superiores sobre las que no tenemos ni el más mínimo control… ¿Qué sentido tiene seguir manteniendo con nuestros impuestos esta vieja democracia representativa que ya no significa nada? Los gobiernos son simples funcionarios cuyo trabajo es informar a los verdaderos dirigentes (el FMI, el BCE…) de las gestiones encomendadas, y en caso de desviaciones, obedecer escrupulosamente las correcciones que se dictan. La soberanía ya no reside en el pueblo, sino en los mercados, y por lo tanto los protegidos son ellos, los únicos que tienen derechos intocables. Hacerse cargo de la realidad y rescatar el lenguaje es un ejercicio responsable: los que dictan (gobiernan) sin pasar por las urnas son dictadores, y los estados (sistemas burocráticos legitimados por una u otra constitución) que se dejan dictar son entes sin derechos. Vivimos, por lo tanto, en una dictadura: hoy la llaman democracia representativa, en el franquismo tenían la democracia orgánica, en China la democracia popular…

En esta superestructura nos han dejado relegados, a nosotros los ciudadanos, a simples números sacrificables. Nuestra presencia o no presencia en los medios de comunicación es unas veces partidista, otras veces obligada por el espectáculo, pero nunca determinante. Las protestas son tierra de sociólogos nada más, y los dramas humanos son eso, dramas numéricos simplemente. Cuando mencionan a España, a Grecia, o a Europa, los manipuladores se están refiriendo a los sistemas burocráticos, pero no a los ciudadanos: “Rescate a España” (El País), “Europa financia a la banca de España” (ABC), “España despeja el rescate” (La Razón), “Europa rescata a España” “El Correo)… Y así día tras día. Incluso cuando citan a los ciudadanos se les que cataloga, se les encuentra unas siglas: el 15M, los indignados… (con las intenciones partidistas y espectaculares antes señaladas, nunca con la misma legitimidad que a los estados o a las instituciones).

Mientras describo nuevamente este sistema que no nos representa, que no es democrático, que es corrupto, que nos utiliza para que los nuevos soberanos (los mercados) no se revolucionen, me llegan a través de la ventana los gritos de euforia producidos por el primer partido del equipo español en la Eurocopa. “¡Vamos, España!”, “¡Viva España!”. Pero España no sois vosotros, conciudadanos. Desgraciadamente, hace tiempo que dejasteis de serlo.

2012 (VI)

Algunas notas de prensa de estos momentos (12.30h.), para seguir comprendiendo el mundo:

“La Bolsa de Atenas ha abierto con una subida del 3,16% respecto al cierre del viernes, en reacción a los nuevos sondeos sobre la intención del voto en los comicios que revelan un retroceso de la izquierda radical y un avance de los conservadores de Nueva Democracia, informa Efe.”

O lo que es lo mismo: o gobiernan los partidos que  nos interesan, u os hundimos todavía más.

 

“El Gobierno defiende el lado ‘profesional’ del proyecto Eurovegas. Ha respaldado hoy el proyecto de macrocomplejo, en Madrid o Barcelona, ya que situará a España como uno de los centros mundiales para la celebración de congresos y ferias de profesionales.”

Congresos y ferias de profesionales????

 

“Las dudas sobre el plan de saneamiento Bankia, cifrado en 19.000 millones de euros, empujan a la prima de riesgo por encima de 513 puntos, máximo histórico.”

Plan de saneamiento…en fin. Por lo demás, los mercados lanzan el mensaje de que el déficit que va a generar ese dinero público  inyectado al banco tiene que ser cubierto… con más recortes sociales, claro. Rajoy ha anunciado una rueda de prensa a las 13.00 (la primera desde que es presidente), y nos explicará esto a su manera.

 

Actualización a las 13:49

Lo que ha dicho Rajoy, y en cursiva lo que en realidad ha querido decir:

“España tiene que seguir avanzando por la senda de la reducción del déficit” – España tiene que seguir avanzando por la senda de la reducción del déficit con la misma fórmula; la de los recortes y ataque al estado del bienestar sin exigir ingresos a los que más puedan aportar.

“También son necesarias reformas estructurales en Europa (…) Más integración fiscal, monetaria y política” – Vamos a seguir sacrificando la idea de democracia porque el verdadero gobierno lo sustentan los mercados (…) Más cesión de soberanía fiscal, económica y política.

“No es la primera vez que se mete dinero público en una entidad financiera” – Es la primera vez que el dinero público que se mete en una entidad financiera es el dinero público que le hemos quitado a la educación y la sanidad pública.

“El Gobierno está haciendo lo que tenemos que hacer y es muy importante garantizar la sostenibilidad de la deuda pública” – El Gobierno está haciendo lo que ideológicamente tenemos que hacer y es muy importante engañar con que el problema es la deuda pública y no la privada.

2012 (IV)

Los profesionales de la información se refirieron a aquello de “la reforma laboral me va a costar una huelga general” como una charla informal entre Rajoy y otro primer ministro cualquiera. Pero se trataba de todo lo contrario. El jefe del ejecutivo español hacía muy bien su trabajo en la Unión Europea: publicitar las medidas aprobadas y por aprobar contra los ciudadanos más débiles para, como ellos dicen, “recuperar la confianza en España”.  Anticiparse a que otros les pregunten es indispensable para aparentar eso que llaman seriedad. Lo volvimos a ver cuando el ministro de Guindos fue a susurrarle  al vicepresidente de la Comisión Europea que esa reforma que estaban a punto de presentar sería “extremadamente agresiva”. Y es que cuanto mejor se publiciten las leyes aprobadas contra los indefensos de un país, más confianza tendrán los mercados protegidos por la Unión Europea en invertir ahí. En eso consiste el trabajo que nuestros representantes, patéticos subordinados, realizan en Bruselas.

Lo peor de todo es que la maquinaria institucional está logrando instaurar el mensaje de que esta es la única solución. La expansión del miedo generalizado y paralizante no sólo es el fruto de la situación dramática de millones de ciudadanos: es un instrumento más del trabajo de las élites. Y la situación se vuelve más triste cuando nos percatamos de que aquellos que podrían luchar contra esta delincuencia legalizada  (sindicatos mayoritarios, izquierda representativa) forman parte también de la misma élite, interpretando un papel distinto pero en la misma obra. La huelga general es sólo un acto más de este teatrillo. Nadie la teme. Rajoy la utiliza para añadir más gravedad al anuncio de su reforma laboral, sin miedo porque no supone ningún peligro desestabilizador. Además, ¿qué trabajador está dispuesto a poner en riesgo su empleo o a dejar de cobrar el salario de ese día en una situación como la actual? Todo forma parte de ese miedo bien instaurado. Y mientras, a los que están fuera de las élites manteniendo con sinceridad el ánimo de lucha, se les mezcla con los violentos y son perseguidos y golpeados. Porque ellos no son actores, forman parte de ese público con pocas oportunidades. Su obligación es quedarse sentados mientras continúa la obra, observando a los actores interpretar su papel. Cada butaca tiene un precio. Si quieren llegar a ser intérpretes válidos deberán recorrer un camino especificado que les lleve a ello y ajustarse a las normas. Y si una vez ahí intentan cambiar la obra o improvisar (estúpidos ellos, con lo bien que se está ahí arriba en el escenario), serán despedidos del elenco.

La crisis capitalista ha puesto de manifiesto un patetismo indignante en los símbolos democráticos. El triste espectáculo de gobierno, parlamentos, partidos políticos, prensa, sindicatos y demás instituciones, es una obra insoportable con malos actores, esperanzados con que la situación les permita repartir bocadillos otra vez para que el público guarde silencio y disfrute del espectáculo. El ruido de esa parte del público menospreciada es más necesario que nunca, puede obligar a los de arriba a cambiar la función. La huelga general del día 29 de marzo, que merece hacerse notar pues jamás se ha legislado de una manera tan violenta y subordinada contra los ciudadanos, debería ser nuestra huelga, la del público, y no la de las élites. Aprovechemos la capacidad de movilización de los sindicatos (y démosles una oportunidad para que recuperen su dignidad), pero que no sea un acto más del espectáculo sino parte de la realidad. En muchos de nosotros se mantiene la pureza de esos símbolos que ellos han corrompido. Somos los únicos capaces de conmover a aquellos que tienen miedo,  despojarles de ese sentimiento prefabricado. El público de atrás, el pueblo, somos mayoría: tan solo debemos aprender a romper juntos esa cuarta pared. Hacerla pedazos.